CUERPOS EXPRESADO
Bienvenidos a cuerpos expresados donde nos encontraremos con las pulsiones, pasiones, emociones, expresiones e ideas sobre pedagogia del cuerpo.
Este espacio sera de debate, encuentro de ideas para construir conocimiento y autoconciencia.
CUERPOS EXPRESADOS EN ESCENA
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN PEDAGÓGICO
http://cuerpoexpresado.blogspot.com/
ENERO DE 2.008
TEATRO- CUERPO Y CONSTITUCIÓN DE SUJETO
DURACIÓN DEL PROYECTO. DOS AÑOS
LINEA DE INVESTIGACIÓN: CUERPO Y SUBJETIVIDAD
AMBITO. CUERPOS EN ESCENA
1.Grados y áreas.
La población objeto de éste ámbito en particular son los estudiantes que asisten a las clases de TEATRO de la Escuela Normal Superior. Son personas entre los 14 y los 20 años, en promedio, que cursan los grados noveno de educación básica y décimo, onces, primero y tercer semestre del ciclo de formación profesional. En total es una población de, más o menos, 300 estudiantes.
Responsables:
Docentes: Fredy González - Aida González
1. Nombre del proyecto.
Mimesis, cuerpo y constitución de sujetos
2. Contextualización
Durante los años 2.006 y 2.007, se adelantó un proyecto que desarrollaba la línea de cuerpo y subjetividad. Uno de los ámbitos que hace parte de este proyecto es lo que se llamó los cuerpos en la escena. A este respecto se profundizó en algunos conceptos como constitución de sujeto, inquietud de sí, cuidado de sí y cuerpo cuyos avances se presentaron en el informe final presentado al IDEP. Las voces recogidas en dicho documento apelaron a diarios de campo, reflexiones escritas y fotografías, y que nos sirvieron de referente para el análisis. Hablando del ábito teatral se abordó el recorrido de cómo a través de juegos ficcionales y de mimesis los estudiajntes se adentraban en la constitución como sujetos. En este sentido, además, se abordaba el cuerpo como un espacio de simbolización expresiva y de significación social.
3. Problema
Para nuestro caso, le apuntamos a un abordaje de una investigación - creación. Esto es, si bien es cierto le inscribimos a proyectos de largo aliento, en donde posiblemente hay un montaje final, el camino está hecho laberintos reflexivos que recoge afecciones, reflexionamos sobre ellas y registramos hallazgos, algunas búsquedas y más preguntas, todo en el contexto de la pugna con lo creativo. En últimas, se plantea como un reto personal para los estudiantes y para el docente que nos permite entrar en la incertidumbre y en el goce de la creación. Específicamente hablando del lenguaje teatral, el interés estaría dado por el espacio ficcional destinado a ser escrito con el cuerpo y con la voz. Mi cuerpo-tímpano se dispone para percibir muchas cosas en la cotidianidad (la ciudad, la escuela): en sus espacios, en los recovecos para lo prohibido, en los espacios de fuga y creación de ámbitos para de ser leídos y reescrito desde los intereses expresivos, desde las angustias y desde los miedos de cada uno.
En ese camino preexpresivo, la niña o el chico se plantea no solo un reto espacial sino una reto con sus angustias y posibilidades de desdoblamiento. En este juego de mimesis puede descubrir o no que la máscara posibilitada por el espacio ficcional le permite fugarse o no, caer en la trampa de sus miedo o no. En este contexto se pone en escena la subjetividad del individuo, por ello, a veces hay aspectos o cosas que no podemos registrar: el llanto que produce un recuerdo, el placer de encontrar que su cuerpo puede expresar. No obstante esto no resulta de los talleres de recuperación sensorial, desinhibición, expresión corporal, etc, esto surge del quehacer de nuestras rutinas para reflexionar y también tener la Inquietud sobre cómo nos constituimos diariamente. De allí que se afirme que abordamos la investigación como experimentación y creación. Y esto requiere otros caminos que implican la piel, el oído, no sólo los ojos. Y se dice esto porque, para nuestro caso, hay un camino expresivo, intervienen otros factores, otras vivencias
Creo que las preguntas que causan afectaciones en nosotros nos impulsan a abordar caminos de orden investigativo que pueden ser diferentes en nuestras concepciones. Aquí, el problema “del conocimiento de lo sensible y del lenguaje” se plantea en un abanico que se da en el empalme entre lo de lo duro y lo suave (la responsabilidad para responder a la escritura en la investigación y la vivencia en la creación). Estamos inmersos en múltiples sensaciones, la clave ha sido abrir los poros del entendimiento sensible.
En consecuencia, o haciéndolo vital en esto, ha habido espacio para el juego y el goce con respecto a las búsquedas que hacemos. ¿Por qué no pensar en abordar la escuela no como un cadáver sobre una máquina de disección, presta a ser estudiada, sino como un cuerpo vital, en pleno movimiento?. ¿Cómo no abordar un problema de investigación armando espacios de invernadero en donde pueden o no darse ciertas condiciones, más sabiendo que estamos trabajando con seres humanos? Esto, porque la pregunta que nos convoca no se puede emprender volviéndola una coyuntura de una sesión o jornada, a el trazado milimétrico de acciones para la mirada escrutadora de otros que juegan al “rol” de investigadores.
Somos nosotros y nuestros miedos e incertidumbres. Somos nosotros con nuestras intuiciones, a veces ni siquiera desde la racionalidad. Las aventuras investigativas que se salen de los caminos conocidos tienen sus ventajas. En investigación ocurre lo mismo que en la labor detectivesca: se requiere facultades de la inteligencia reflexiva y a veces hay que estar fuera de los límites de la pura regla. Entonces, la observación se vuelve una especie de necesidad, no podemos perder de vista las inquietudes iniciales ni la idea como punto de partida. Pero no únicamente por la vista, para nosotros mucho más vigente el hecho de volver nuestra piel un tímpano “ Oímos por la piel y los pies. Oímos por la caja craneana, el abdomen y el tórax. Escuchamos los músculos , los nervios y tendones”[1].
2.1 Los camino recorridos.
Inicialmente es necesario aclararnos conceptualmente. Había una apuesta colectiva por preguntarnos ¿Cómo la escuela dispone los cuerpos?. Para nuestro caso se acompaña de algunas preguntas más: Por esto es necesario hacer una revisión frente a los conceptos: constitución de sujeto, inquietud de sí y cuerpo. En este quehacer el juego conceptual estará dado por el zurcido que hagamos de él, por los hilos teóricos que lo alimenten y por las nuevas dudas que nos surjan.
A continuación se citan algunos postulados que se conforman como punto de partida que ayudan a plantear la pregunta que recoge las inquietudes investigativas:
Ø Es importante hacer un revelado de los conceptos que le subyacen a nuestras prácticas pedagógicas a fin de determinar intencionalidades claras acordes con el perfil del estudiante y los aspectos a fortalecer en la constitución de sujetos.
Ø Es necesario crear una escuela con sentido en donde el protagonismo de la construcción del conocimiento le corresponde a los niños y niñas. En consecuencia, la escuela debería crear atmósferas de confianza en donde él puede expresar sus cosmovisiones.
Ø La educación artística es otra forma de descubrimiento y relación con la realidad: “tanto el científico como el artista tratan de penetrar en lo desconocido en su búsqueda de la verdad”[2]
Ø Desde los investigativo y desde la acción se puede carnavalizar la escuela como un modo de sincretismo disciplinario y la creación de una tercera zona. En esta tarea es necesario equilibrar los proceso racionales con la parte afectiva y emocional: “lo imaginativo no se opone a lo lógico, lo creador a lo didáctico, lo artístico a lo utilitario”[3]
Ø El lenguaje teatral es un medio en sí mismo que le permite al creativo expresar y comunicar de una manera clara y estética, su punto de vista, de tal forma que hace parte de la trama cultural.
Ø La creatividad aflora en medio de factores como: la cercanía a las vivencias personales, los ambientes de aprendizaje que propician pensamiento creativo: o sea, los mecanismos expuestos por Vigoskii como: la disociación, la exageración, la asociación, el conocimiento técnico, las condiciones y el medio ambiente.[4]
2.2 Elementos constitutivos del teatro:
El teatro, al igual que otros lenguajes, se constituye como lenguaje en tanto hay un contenido para ser comunicado, hay un medio expresivo para dar cuenta o publicar el significados, en su interior hay una manera de organizarse, una sintaxis de presentarse para ser entendido por otro. Hablando en términos semióticos está constituido por unos referentes: el contexto directo (la realidad referida), unas formas de la expresión y unas formas de contenido. Específicamente hablando de las formas de la expresión están dadas por todas aquellas cadenas de signos que adquieren forma para constituir significantes. Para nuestro caso los elementos plásticos por excelencia son el cuerpo y la voz.
En este mismo sentido es importante referirnos al carácter metafórico del teatro: “los signos de la escena constituyen situaciones simbólicas”. Lo representado suscita una serie de cadenas de contenidos que van armando un complejo entramado de signos en el momento de la representación que convoca y provoca en quien observa, múltiples lecturas.
No obstante, es parte de nuestra tarea preguntarnos: ¿qué le ocurre al sujeto que transita por talleres que “desterritorializan “ su cuerpo de lo habitual , de lo cotidiano?. ¿Qué procesos complejos encuentra cuando su cuerpo y su mundo psicológico se “desdobla” en un personaje”? , ¿Qué ocurre en él cuando vivencia mundos ficcionales que le “dicen” a los otros y le plantean preguntas fundamentales sobre la existencia del hombre?. Estos Y otros interrogantes continuarán apareciendo a lo largo de nuestras indagaciones.
2.3 La pregunta
En cuanto al enfoque, realizado hasta ahora, pretende acercar al estudiante al hecho teatral haciéndolo: se aprende ha hacer haciendo. De tal suerte que se convierte en un productor activo, no pasivo. A medida que devienen los proceso encuentran la oportunidad para adentrarse en los códigos y reglas que demanda este lenguaje en particular y que le permite expresar y comunicar puntos de vista.
Nuevamente la pregunta que direcciona la investigación : ¿cómo la escuela dispone los cuerpos?
Y complementarias a ésta, hay otras que ayudan a aclarar la idea inicial:
Ø Qué se entiende por “Constitución de sujeto?
Ø En la escuela los cuerpos son sujetados, expresivos...?
Ø Cuáles y cómo son los senderos para abordar la constitución del sujetos, desde el trabajo corporal y el movimiento que se abordan en la clase de teatro?
Ø ¿Qué le ocurre al sujeto que se “desterritorializan “ desde la creación de espacios ficcionales que sustraen su cuerpo de lo habitual , de lo cotidiano?.
Ø ¿Qué emociones y afecciones de los niños y los jóvenes se vuelven excusa estética y lúdica para expresarse?
3. LOS CUERPOS EXPRESADOS EN ESCENA
“El grito es la operación por la cual el cuerpo
entero escapa por la boca”
(Deleuze)
La noción que subyace al presente escrito gira alrededor del cuerpo como una “presencia” expresiva y potencial que se “ponen en escena” en piezas simbólicas y en intencionalidades creativas en el juego escénico. En este sentido, las nociones de “práctica de sí”,”inquietud de sí” y “autoconciencia” (ya más atrás rastreadas tanto en el Alcibíades de Platón y en la hermenéutica del Sujeto de Foucault) se indagan en textos escritos y en textos corporales hecho por los talleristas asistentes.
En el juego del mymecry toda acción supone la aceptación temporal, si no de una ilusión cuando menos de un universo cerrado, convencional y, en ciertos aspectos, ficticio. Aquí no predominan las reglas sino la simulación de una segunda realidad. El jugador escapa del mundo haciéndose otro. Estos juegos se complementan con la mímica y el disfraz[5].
El arte teatral aborda el cuerpo como elemento plástico en su poder expresivo, como instrumento polivalente de la acción, de creación; es el cuerpo que expresa, el cuerpo que piensa, el cuerpo que desea, el cuerpo que juega, el cuerpo que siente y que está en potencia de comunicar. Si se quiere, se afronta el como un signo- símbolo en el contexto del espacio ficcional posibilitado por la escena. En este proceso, el signo puede pasar de un nivel denotativo a alguno o algunos connotativos (los personajes y/o el cuerpo en la escena). En la escena puede estar el territorio tanto para segurizarse, ejercer su dominio, manifestar su potencia o encontrar sus inseguridades, sus miedos, sus estados de timidez.
En la escena, el estado de trance o el momento de tensión puede permitir que todo “sea posible”. De allí que la máscara teatral convoca un celebrante que hace parte de la “mentira real” de la escena: un demiurgo que hace su propio rito de sacrificio. El ejercicio consiste en trasladar la mirada desde el exterior, desde los otros, el mundo, etc. hacia “uno mismo”, esbozando lo que en griego se conocía coma la epimeleia Keautou.[6] . Entonces, el juego inmediato de mimesis, por instantes, permite que yo sea observado y “juzgado” por el personaje. No obstante, la racionalidad o la lógica convencional no son los caminos más expeditos para hacerlo. Confluyen intermitente y constantemente, en cambio, las ansiedades, los deseos, los miedos expresados en voces trémulas, en balbuceos, en impotencias para expresar de manera convencional o en la furia de decir un texto.
Ricardo III, el jorobado de la voz dulce y tierna, el seductor de la esposa de su víctima, el obsesivo amante del poder; el personaje que siniestramente se esconde tras bambalinas para conspirar: me observa, me juzga, piensa sobre lo que soy y lo que seré.
Como corolario, la constitución de sujeto se refiere a las acciones que se ejercen sobre sí mismo, acciones sobre las cuales se hace cargo de sí mismo, se modifica, se purifica, se transforma, incluso se transfigura. Sea a través de técnicas ( meditación, remembranza, examen de conciencia, etc) o desde afectaciones externas.
Por eso el monólogo encarna y hace un trasvestimiento de estas técnicas de meditación, hasta confrontarlas conmigo mismo, al modo del espejo que en su convexidad me deforma pero me revela porque me permite confrontarme no a la luz de las exigencias externas sino a la luz de mis propias seguridades: del cuidado materno:
“Para mí, mi cuerpo no es lo que yo quisiera tener, me siento muy infeliz porque me veo “gorda”, quisiera ser un poco más delgada. A veces me obsesiono mucho y hasta dejo de comer y me dan depresiones, pero mi mamá habla conmigo y me calmo. Nunca he tenido que pasar por tiempos desagradables con mi cuerpo, como lo es el abuso o la prostitución. Siempre he sido la bebé de mi mamá y ella me protege mucho (Anny. 14 años)
El actor manifiesta en la escena temores, miedos, resistencias y provocaciones a propósito de este juego de mimesis: son claro-oscuros en donde me dejo ver o no porque sé que hay ojos que me observan, que me miran, que me desnudan que me hallan en otra esfera de la vida: el vivir mi cuerpo en un espacio extracotidiano. Y es “extracotidiano” en tanto el yo se desdobla en un personaje y en donde estoy “dispuesto en escena” de manera intencional. Es un juego con la máscara de la otredad, es el antifaz que oculta lo que se es para jugar a lo que no se es. Precisamente es este dispositivo que oculta y que evidencia, el que me permite burlarme y/o escaparme , incluso, de lo tomentosos de la realidad: en el afuera pueden quedar la apología al cuerpo como arquetipo de belleza, como espejo de las relaciones sociales, como medio de opresión individual, pero en el adentro de la escena, a través de la identidad dada por la máscara, puedo ser “un sujeto crítico que evidencia su proceso de autoconciencia”. Es posible que en el adentro, gracias a las reglas de juego que impone el juego de mimesis, se configure un espacio de libertad.
Si me encuentro siendo otro, puedo observarme
Siento que en el momento en que empiezo a hacer mi acto teatral, no hay otra dirección que tengan las miradas que no sea yo. Que cada movimiento que yo haga o que cada gesto que tenga todos lo van a comentar después o en el momento. Sin embargo, siento que todos mis compañeros y yo tenemos que hacer los movimientos sin equivocación pero, sobretodo, con ganas.
(Zaira –13 años)
el cuerpo deseante es el parte del engranaje para que la idea llegue a cumplir su cometido. No obstante, es deseante como consecuencia del compromiso social que adquiere el individuo con el grupo. Pero, además, es deseante por cuanto hay un cúmulo de energías en la perspectiva de construir y permitir que aflore una idea. Esta ha sido el punto de partida. Si ésta se logró tejer y tramar por acuerdo colectivo, se vuelve un dispositivo potente. No basta que la invitación venga de afuera, es indispensable que el reto se convierta en imaginación y éste, a su vez, en deseo. Deseo pulsional, deseo que potencia la idea.
Es preciso que una pregunta atraviese todas las intencionalidad. Este se constituye en la tensión y en la expectativa de la pieza simbólica que vaya a resultar. En consecuencia los cuerpos están en potencia para expresar o no. Su potencialidad está marcada por salir de los territorios conocidos, cuando se dice conocidos es por lo cotidianos, para adentrarse en los vericuetos dela incertidumbre, en los fragores de la improvisación, en los desequilibrios para decir, en la fiesta de dejar de ser cuerpo individual para convertirse en cuerpo colectivo. En carne deseante, en carne pensante, en carne expresiva: en idea.
Una primera semblanza del cuerpo como signo determinista está, en por lo menos, que se aborde la extracotidianidad y que haya “atrevimiento” para expresar una idea previamente acordada, sabiendo que hay ojos que lo observan. En este proceso, la idea no necesariamente puede pasar por el tamiz de la lógica, es más, si transita por los caminos de la intuición, es posible que llegue a puertos desconocidos.
Un cuerpo en potencia está dado por la convocatoria de fuerzas, tensiones, intensidades, energías. Si se disponen algunas condiciones alrededor del problema , es posible que el cuerpo no sólo si arriesgue en lo extracotidiano sino que llegue a una alegría convulsiva de su propia desinhibición y, por lo tanto se adentre en lo fragores de la expresión libertaria.
En la escena me percibo intranquila y con muchos nervios, en cada momento pienso en el movimiento que sigue y hago el deber para hacerlo perfectamente. Me siento parte de un grupo que necesita de mi y que, a sí mismo, que yo necesito de ellos. Tengo solamente una pregunta: ¿siempre me voy a sentir tan nerviosa sin yo quererlo?
Si se producen los movimientos de guerrero, las imágenes corporales pueden suscitar la idea de sequedad, de movimientos estratégicamente trazados; si estos se mezclan con aquellos movimientos que se dan cuando el viento golpea el trigo, hay suavidad, movimientos casi involuntarios, maleables, . Son dispositivos que desde afuera se convierten en influjos para que las fuerzas se replieguen en acciones y reacciones. Este bien puede ser el camino para que el cuerpo salga de se cuerpos organizados. Tal vez cuerpos que se quieran escapar a través de un grito.
Bien puede la desnudez de un pie o el vestido, ser desafiante para un orden convencional y uniformado. Hacia adentro el juego convoca otro tipo de relaciones en donde el cuerpo se libera de la atadura del uniforme. Adentro el juego y sus reglas de mimesis convocan otro tipo de relación con el vestido. Lo que se ve y lo que no deja ver el vestido mundo uniformado de afuera de la puerta. Adentro no nos preocupa, por el puede hacer retornar una mirada de la inocencia, que se sustrae de la “obscenidad” del mismo estado de inocencia, el consumo que la sociedad poscapitalista le ha acostumbrado al cuerpo. ¿como sustraerse de ese enajenamiento de las miradas lúbricas y suspicaces para encontrar en la desnudez una mirada serena y sabia?
El contrincante, el enemigo está todo el tiempo frente a mí, sea que lo imagine, o lo encarne a través de quien dirige la escena, o este allí respirándome en la oreja y escrutándome con su mirada “voyeurista”. Es el quien juzga mis equivocaciones o mis aciertos. Se coloca allí como un Dios que contempla mi ritual. Con ese enemigo me bato para seducirlo con dos armas: la aplicación y el saber. Sólo, ante los rivales con los cuales nos tenemos que batir la aplicación y el saber nos pueden dar ventaja”[7].
Siento que en el momento en que empiezo a hacer mi acto teatral, no hay otra dirección que tengan las miradas que no sea yo. Que cada movimiento que yo haga o que cada gesto que tenga todos lo van a comentar después o en el momento.
(Anny 13 años)
El saber se evidencia en la autenticidad de lo que represento. Pese a, en ocasiones, he tenido que sentir forzamientos para hacer verosímil mi mentira. Una mentira que tiene que ser real. Si la tasa de este hallazgo es auténtica, entonces iniciará mi camino de seducción del espectador. Sólo así puedo adentrar a quien ha venido a verme, en el laberinto del mundo ficcional que proponemos. Convencionalmente la antorcha que le entrego para que me acompañe por la oscuridad del mudo de ficciones y encuentros inimaginados: es el personaje, quien me ha hecho presa y con el cual mis ideas, mis movimientos, mis músculos, mis tensiones, mis propósitos lo conducirán por el espacio del ritual y de la magia: sea del juego escénico, sea del paisaje de una historia, sea a través de mis convulsiones y el chirridos de cajas metálicas. Allí se evidenciará el límite de mis hallazgos y de mi ruptura con las convenciones.
Toda mi vida fui y soy muy baja de estatura y aunque por muchos años no me quise aceptar, ahora sé que si soy así es por algo. He comprendido que cada uno es diferente y que todos tenemos una forma física que Dios nos dio. Por otro lado, cuando era mucho más pequeña, era gorda y a medida que pasaba el tiempo fui viendo cómo bajaba mi grasa corporal, entonces me sentí mejor y estoy muy feliz. Con esto confirmo que sí, quisiera tener el modelo Barbie en mí, en mi cuerpo, en mi vida.
(Zaira- 13 años)
4.1 El contexto de la provocación.
Si la modernidad ha hecho crisis y con ella todas sus ilusiones e instituciones. Aquellos parajes de cucañas y utopías no están cerca. La libertad del hombre, el papel de la ciencia y del conocimiento, su economía se han ido al traste. Sólo heredamos recalentamiento global producto de un mundo que se dedicó a la usura y ala carrera desbocada por la explotación de sus recursos naturales, incluido el hombre..
El proyecto humano naufragó dejándonos múltiples preguntas que conducen, inexorablemente, a la angustia. Y con esto, la escuela también hizo aguas. La escuela, como tal, se constituye en un espacio de sujeción, en un aparato de captura que ayuda a crear cuerpos correccionales. Desde los manuales de convivencia, desde los ritos cotidianos, desde la disposición de los cuerpos en el aula, desde los roles que se determinan hay una preocupación mayúscula por el control. Hay una relación poder-cuerpo. La noción clásica de poder, la de corte restrictivo, represivo, que puede leerse según la cadena discurso-censura-depuración-control, da paso a una nueva relación entre saber y poder. Se dejará atrás la pena y el castigo de la paidotriba por la invitación-seducción- hacia la compulsión por el autocuidado corporal, entregada a dietas, al “autocuidado” . Cabría también la pregunta sobre cuáles técnicas , en el terrenos de la escuela de hoy, son más explícita o implícitamente intencionales en la constitución del sujeto: si las de dominación (poder) o las técnicas discursivas (saber). En esta circunstancias , en la sociedad “La cadena control-represión es desplazada por la del control-estimulación (Foucault, M. 1992b: 105). Lo cotidiano comienza a cargarse de mensajes cuyo blanco es el cuerpo y la invitación –sino la imposición- a trabajar sobre el propio cuerpo que llega a convertirse en los últimos años en la invitación publicitaria y cultural de “moldea tu propio cuerpo”, a imagen y semejanza de las necesidades de la sociedad que requiere consumidores.
De esta manera , y replicando lo que la sociedad preconiza, la escuela hace uso de una serie de dispositivos en donde los saberes y los individuos replican la micropolítica de la relación poder-saber: el uniforme, las maneras de disponer los cuerpos en el aula para “recibir” los saberes, las disposiciones éticas y jurídicas, etc... Además, por otro lado, las maneras de abordar el conocimiento no siempre tienen en cuenta la experiencia como aquella manera de ser sensible frente al saber en tanto existencial y totalmente la persona “vive” un saber. Prevalecen las formas de trasmisión en donde todo se dirige a la disposición intelectual de la mente para “conocer”. No se aborda el cuerpo sujeto como el eje vital y potencial del ser humano y con el cual percibe, siente , actúa y expresa el mundo.
“muchas veces , cuando las personas nacen y hasta sus mentes lo toleran (dependiendo de la situación: si hay mucha presión de los medios o no , de familia, de amigos), las personas se aceptan como son , pero cuando el cuerpo termina de crecer es como el fin de la aceptación. Muchos optan por operarse y, generalmente, es para parecerse más a los personajes de la televisión o el cine; o sea, no hay una personalidad propia, lo hacen todo por encajar.
(zaira 13 años)
El espacio escolar es un espacio monoproxémico, que favorece relaciones unidireccionales y dependientes. Así se dispongan los puestos de otra manera, los mismos estudiantes, terminan por ubicarlos de la manera convencional. Por otro lado, la disposición de los tiempos con sus horarios y la regularización de los descansos los constituyen en los cancerberos de una orden que replica la sirena de las fábricas[8] . En el espacio escolar, y en la equina y en la familia y en los mass media el individuo está capturado por espacios de sujeción, alineación, manipulación, constreñimiento, máquina del deseo, desaparición y que está formado, moldeado y sujetado de acuerdo a la cultura y religión.
Cada uno porta un cuerpo que el afuera condiciona por normas de conducta, reguladas por la convencionalidad, las presiones sociales. Sin embargo, en los espacios curriculares de la escuela hay disposiciones para adiestrar, para mecanizar o para forzar “ortopédicamente” el cuerpo en una serie de disposiciones que, se supone, garantizan la atención, la escucha y, por lo tanto, la comprensión de los conocimientos. En la cotidianidad de la escuela, se ha privilegiado el trabajo intelectual que requiere del aquietamiento del cuerpo.
En consecuencia, existen políticas culturales y educativas que terminan por domesticar el cuerpo y encarcelarlo. El cuerpo es un territorio político. El espacio escolar replica una de sus políticas: imitar el “modelo Barbie” o el “modelo Kent” pregonado por los mass media. De otro lado, éste se encubre bajo fórmulas morales y conceptos de decencia que han provocado una negación de sí mismo: desde pequeños se enseña a tener tabúes sobre la sexualidad, por ejemplo. Además, a la mujer, histórica y culturalmente, se le constituye como un objeto sexual, una máquina de labores domésticas o un adorno de la moda.
[1] SERRES MICHEL. Los cinco sentidos. Ciencia, poesía y filosofía del cuerpo. Ed Taurus 2.003
[2] VICTOR Lowenfeld- W Lambert Brittain. Desarrollo de la Capacidad Creadora. Ed Kapelusz
[3] READ, Herbert. Educación por el arte. Ed Paidos P 35
[4] VIGOSKII L.S La imaginación y el arte en la infancia. Ed ARIAL
[5] CALLOIS Roger, las máscaras y los hombres.
[6] FOUCAULT M, Hermenéutica del Sujeto. Fondo de Cultura Económica . Buenos Aires . 2.000. PG 29
[7] PLATON, Alcibíades o la Naturaleza Humana. Editorial LIBSA, Madrid. 2.001
[8] Existen políticas culturales que terminan por domesticar el cuerpo y encarcelarlo: para tal efecto podríamos apelar a los ejemplos más cercanos en la escuela como el de los cuerpos uniformados, la disposición espacial y de sujeción en las aulas de clase, la concepción de una escuela encerrada, etc., la réplica de la escuela como lugar de adiestramiento, la disposición para algunos rituales que la asemejan al cuartel o al sitio de instrucción: las izadas de bandera, la formación antes de entrar a las clase, el trabajo espartano de las clases de educación física, etc... De igual forma
Este espacio sera de debate, encuentro de ideas para construir conocimiento y autoconciencia.
CUERPOS EXPRESADOS EN ESCENA
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN PEDAGÓGICO
http://cuerpoexpresado.blogspot.com/
ENERO DE 2.008
TEATRO- CUERPO Y CONSTITUCIÓN DE SUJETO
DURACIÓN DEL PROYECTO. DOS AÑOS
LINEA DE INVESTIGACIÓN: CUERPO Y SUBJETIVIDAD
AMBITO. CUERPOS EN ESCENA
1.Grados y áreas.
La población objeto de éste ámbito en particular son los estudiantes que asisten a las clases de TEATRO de la Escuela Normal Superior. Son personas entre los 14 y los 20 años, en promedio, que cursan los grados noveno de educación básica y décimo, onces, primero y tercer semestre del ciclo de formación profesional. En total es una población de, más o menos, 300 estudiantes.
Responsables:
Docentes: Fredy González - Aida González
1. Nombre del proyecto.
Mimesis, cuerpo y constitución de sujetos
2. Contextualización
Durante los años 2.006 y 2.007, se adelantó un proyecto que desarrollaba la línea de cuerpo y subjetividad. Uno de los ámbitos que hace parte de este proyecto es lo que se llamó los cuerpos en la escena. A este respecto se profundizó en algunos conceptos como constitución de sujeto, inquietud de sí, cuidado de sí y cuerpo cuyos avances se presentaron en el informe final presentado al IDEP. Las voces recogidas en dicho documento apelaron a diarios de campo, reflexiones escritas y fotografías, y que nos sirvieron de referente para el análisis. Hablando del ábito teatral se abordó el recorrido de cómo a través de juegos ficcionales y de mimesis los estudiajntes se adentraban en la constitución como sujetos. En este sentido, además, se abordaba el cuerpo como un espacio de simbolización expresiva y de significación social.
3. Problema
Para nuestro caso, le apuntamos a un abordaje de una investigación - creación. Esto es, si bien es cierto le inscribimos a proyectos de largo aliento, en donde posiblemente hay un montaje final, el camino está hecho laberintos reflexivos que recoge afecciones, reflexionamos sobre ellas y registramos hallazgos, algunas búsquedas y más preguntas, todo en el contexto de la pugna con lo creativo. En últimas, se plantea como un reto personal para los estudiantes y para el docente que nos permite entrar en la incertidumbre y en el goce de la creación. Específicamente hablando del lenguaje teatral, el interés estaría dado por el espacio ficcional destinado a ser escrito con el cuerpo y con la voz. Mi cuerpo-tímpano se dispone para percibir muchas cosas en la cotidianidad (la ciudad, la escuela): en sus espacios, en los recovecos para lo prohibido, en los espacios de fuga y creación de ámbitos para de ser leídos y reescrito desde los intereses expresivos, desde las angustias y desde los miedos de cada uno.
En ese camino preexpresivo, la niña o el chico se plantea no solo un reto espacial sino una reto con sus angustias y posibilidades de desdoblamiento. En este juego de mimesis puede descubrir o no que la máscara posibilitada por el espacio ficcional le permite fugarse o no, caer en la trampa de sus miedo o no. En este contexto se pone en escena la subjetividad del individuo, por ello, a veces hay aspectos o cosas que no podemos registrar: el llanto que produce un recuerdo, el placer de encontrar que su cuerpo puede expresar. No obstante esto no resulta de los talleres de recuperación sensorial, desinhibición, expresión corporal, etc, esto surge del quehacer de nuestras rutinas para reflexionar y también tener la Inquietud sobre cómo nos constituimos diariamente. De allí que se afirme que abordamos la investigación como experimentación y creación. Y esto requiere otros caminos que implican la piel, el oído, no sólo los ojos. Y se dice esto porque, para nuestro caso, hay un camino expresivo, intervienen otros factores, otras vivencias
Creo que las preguntas que causan afectaciones en nosotros nos impulsan a abordar caminos de orden investigativo que pueden ser diferentes en nuestras concepciones. Aquí, el problema “del conocimiento de lo sensible y del lenguaje” se plantea en un abanico que se da en el empalme entre lo de lo duro y lo suave (la responsabilidad para responder a la escritura en la investigación y la vivencia en la creación). Estamos inmersos en múltiples sensaciones, la clave ha sido abrir los poros del entendimiento sensible.
En consecuencia, o haciéndolo vital en esto, ha habido espacio para el juego y el goce con respecto a las búsquedas que hacemos. ¿Por qué no pensar en abordar la escuela no como un cadáver sobre una máquina de disección, presta a ser estudiada, sino como un cuerpo vital, en pleno movimiento?. ¿Cómo no abordar un problema de investigación armando espacios de invernadero en donde pueden o no darse ciertas condiciones, más sabiendo que estamos trabajando con seres humanos? Esto, porque la pregunta que nos convoca no se puede emprender volviéndola una coyuntura de una sesión o jornada, a el trazado milimétrico de acciones para la mirada escrutadora de otros que juegan al “rol” de investigadores.
Somos nosotros y nuestros miedos e incertidumbres. Somos nosotros con nuestras intuiciones, a veces ni siquiera desde la racionalidad. Las aventuras investigativas que se salen de los caminos conocidos tienen sus ventajas. En investigación ocurre lo mismo que en la labor detectivesca: se requiere facultades de la inteligencia reflexiva y a veces hay que estar fuera de los límites de la pura regla. Entonces, la observación se vuelve una especie de necesidad, no podemos perder de vista las inquietudes iniciales ni la idea como punto de partida. Pero no únicamente por la vista, para nosotros mucho más vigente el hecho de volver nuestra piel un tímpano “ Oímos por la piel y los pies. Oímos por la caja craneana, el abdomen y el tórax. Escuchamos los músculos , los nervios y tendones”[1].
2.1 Los camino recorridos.
Inicialmente es necesario aclararnos conceptualmente. Había una apuesta colectiva por preguntarnos ¿Cómo la escuela dispone los cuerpos?. Para nuestro caso se acompaña de algunas preguntas más: Por esto es necesario hacer una revisión frente a los conceptos: constitución de sujeto, inquietud de sí y cuerpo. En este quehacer el juego conceptual estará dado por el zurcido que hagamos de él, por los hilos teóricos que lo alimenten y por las nuevas dudas que nos surjan.
A continuación se citan algunos postulados que se conforman como punto de partida que ayudan a plantear la pregunta que recoge las inquietudes investigativas:
Ø Es importante hacer un revelado de los conceptos que le subyacen a nuestras prácticas pedagógicas a fin de determinar intencionalidades claras acordes con el perfil del estudiante y los aspectos a fortalecer en la constitución de sujetos.
Ø Es necesario crear una escuela con sentido en donde el protagonismo de la construcción del conocimiento le corresponde a los niños y niñas. En consecuencia, la escuela debería crear atmósferas de confianza en donde él puede expresar sus cosmovisiones.
Ø La educación artística es otra forma de descubrimiento y relación con la realidad: “tanto el científico como el artista tratan de penetrar en lo desconocido en su búsqueda de la verdad”[2]
Ø Desde los investigativo y desde la acción se puede carnavalizar la escuela como un modo de sincretismo disciplinario y la creación de una tercera zona. En esta tarea es necesario equilibrar los proceso racionales con la parte afectiva y emocional: “lo imaginativo no se opone a lo lógico, lo creador a lo didáctico, lo artístico a lo utilitario”[3]
Ø El lenguaje teatral es un medio en sí mismo que le permite al creativo expresar y comunicar de una manera clara y estética, su punto de vista, de tal forma que hace parte de la trama cultural.
Ø La creatividad aflora en medio de factores como: la cercanía a las vivencias personales, los ambientes de aprendizaje que propician pensamiento creativo: o sea, los mecanismos expuestos por Vigoskii como: la disociación, la exageración, la asociación, el conocimiento técnico, las condiciones y el medio ambiente.[4]
2.2 Elementos constitutivos del teatro:
El teatro, al igual que otros lenguajes, se constituye como lenguaje en tanto hay un contenido para ser comunicado, hay un medio expresivo para dar cuenta o publicar el significados, en su interior hay una manera de organizarse, una sintaxis de presentarse para ser entendido por otro. Hablando en términos semióticos está constituido por unos referentes: el contexto directo (la realidad referida), unas formas de la expresión y unas formas de contenido. Específicamente hablando de las formas de la expresión están dadas por todas aquellas cadenas de signos que adquieren forma para constituir significantes. Para nuestro caso los elementos plásticos por excelencia son el cuerpo y la voz.
En este mismo sentido es importante referirnos al carácter metafórico del teatro: “los signos de la escena constituyen situaciones simbólicas”. Lo representado suscita una serie de cadenas de contenidos que van armando un complejo entramado de signos en el momento de la representación que convoca y provoca en quien observa, múltiples lecturas.
No obstante, es parte de nuestra tarea preguntarnos: ¿qué le ocurre al sujeto que transita por talleres que “desterritorializan “ su cuerpo de lo habitual , de lo cotidiano?. ¿Qué procesos complejos encuentra cuando su cuerpo y su mundo psicológico se “desdobla” en un personaje”? , ¿Qué ocurre en él cuando vivencia mundos ficcionales que le “dicen” a los otros y le plantean preguntas fundamentales sobre la existencia del hombre?. Estos Y otros interrogantes continuarán apareciendo a lo largo de nuestras indagaciones.
2.3 La pregunta
En cuanto al enfoque, realizado hasta ahora, pretende acercar al estudiante al hecho teatral haciéndolo: se aprende ha hacer haciendo. De tal suerte que se convierte en un productor activo, no pasivo. A medida que devienen los proceso encuentran la oportunidad para adentrarse en los códigos y reglas que demanda este lenguaje en particular y que le permite expresar y comunicar puntos de vista.
Nuevamente la pregunta que direcciona la investigación : ¿cómo la escuela dispone los cuerpos?
Y complementarias a ésta, hay otras que ayudan a aclarar la idea inicial:
Ø Qué se entiende por “Constitución de sujeto?
Ø En la escuela los cuerpos son sujetados, expresivos...?
Ø Cuáles y cómo son los senderos para abordar la constitución del sujetos, desde el trabajo corporal y el movimiento que se abordan en la clase de teatro?
Ø ¿Qué le ocurre al sujeto que se “desterritorializan “ desde la creación de espacios ficcionales que sustraen su cuerpo de lo habitual , de lo cotidiano?.
Ø ¿Qué emociones y afecciones de los niños y los jóvenes se vuelven excusa estética y lúdica para expresarse?
3. LOS CUERPOS EXPRESADOS EN ESCENA
“El grito es la operación por la cual el cuerpo
entero escapa por la boca”
(Deleuze)
La noción que subyace al presente escrito gira alrededor del cuerpo como una “presencia” expresiva y potencial que se “ponen en escena” en piezas simbólicas y en intencionalidades creativas en el juego escénico. En este sentido, las nociones de “práctica de sí”,”inquietud de sí” y “autoconciencia” (ya más atrás rastreadas tanto en el Alcibíades de Platón y en la hermenéutica del Sujeto de Foucault) se indagan en textos escritos y en textos corporales hecho por los talleristas asistentes.
En el juego del mymecry toda acción supone la aceptación temporal, si no de una ilusión cuando menos de un universo cerrado, convencional y, en ciertos aspectos, ficticio. Aquí no predominan las reglas sino la simulación de una segunda realidad. El jugador escapa del mundo haciéndose otro. Estos juegos se complementan con la mímica y el disfraz[5].
El arte teatral aborda el cuerpo como elemento plástico en su poder expresivo, como instrumento polivalente de la acción, de creación; es el cuerpo que expresa, el cuerpo que piensa, el cuerpo que desea, el cuerpo que juega, el cuerpo que siente y que está en potencia de comunicar. Si se quiere, se afronta el como un signo- símbolo en el contexto del espacio ficcional posibilitado por la escena. En este proceso, el signo puede pasar de un nivel denotativo a alguno o algunos connotativos (los personajes y/o el cuerpo en la escena). En la escena puede estar el territorio tanto para segurizarse, ejercer su dominio, manifestar su potencia o encontrar sus inseguridades, sus miedos, sus estados de timidez.
En la escena, el estado de trance o el momento de tensión puede permitir que todo “sea posible”. De allí que la máscara teatral convoca un celebrante que hace parte de la “mentira real” de la escena: un demiurgo que hace su propio rito de sacrificio. El ejercicio consiste en trasladar la mirada desde el exterior, desde los otros, el mundo, etc. hacia “uno mismo”, esbozando lo que en griego se conocía coma la epimeleia Keautou.[6] . Entonces, el juego inmediato de mimesis, por instantes, permite que yo sea observado y “juzgado” por el personaje. No obstante, la racionalidad o la lógica convencional no son los caminos más expeditos para hacerlo. Confluyen intermitente y constantemente, en cambio, las ansiedades, los deseos, los miedos expresados en voces trémulas, en balbuceos, en impotencias para expresar de manera convencional o en la furia de decir un texto.
Ricardo III, el jorobado de la voz dulce y tierna, el seductor de la esposa de su víctima, el obsesivo amante del poder; el personaje que siniestramente se esconde tras bambalinas para conspirar: me observa, me juzga, piensa sobre lo que soy y lo que seré.
Como corolario, la constitución de sujeto se refiere a las acciones que se ejercen sobre sí mismo, acciones sobre las cuales se hace cargo de sí mismo, se modifica, se purifica, se transforma, incluso se transfigura. Sea a través de técnicas ( meditación, remembranza, examen de conciencia, etc) o desde afectaciones externas.
Por eso el monólogo encarna y hace un trasvestimiento de estas técnicas de meditación, hasta confrontarlas conmigo mismo, al modo del espejo que en su convexidad me deforma pero me revela porque me permite confrontarme no a la luz de las exigencias externas sino a la luz de mis propias seguridades: del cuidado materno:
“Para mí, mi cuerpo no es lo que yo quisiera tener, me siento muy infeliz porque me veo “gorda”, quisiera ser un poco más delgada. A veces me obsesiono mucho y hasta dejo de comer y me dan depresiones, pero mi mamá habla conmigo y me calmo. Nunca he tenido que pasar por tiempos desagradables con mi cuerpo, como lo es el abuso o la prostitución. Siempre he sido la bebé de mi mamá y ella me protege mucho (Anny. 14 años)
El actor manifiesta en la escena temores, miedos, resistencias y provocaciones a propósito de este juego de mimesis: son claro-oscuros en donde me dejo ver o no porque sé que hay ojos que me observan, que me miran, que me desnudan que me hallan en otra esfera de la vida: el vivir mi cuerpo en un espacio extracotidiano. Y es “extracotidiano” en tanto el yo se desdobla en un personaje y en donde estoy “dispuesto en escena” de manera intencional. Es un juego con la máscara de la otredad, es el antifaz que oculta lo que se es para jugar a lo que no se es. Precisamente es este dispositivo que oculta y que evidencia, el que me permite burlarme y/o escaparme , incluso, de lo tomentosos de la realidad: en el afuera pueden quedar la apología al cuerpo como arquetipo de belleza, como espejo de las relaciones sociales, como medio de opresión individual, pero en el adentro de la escena, a través de la identidad dada por la máscara, puedo ser “un sujeto crítico que evidencia su proceso de autoconciencia”. Es posible que en el adentro, gracias a las reglas de juego que impone el juego de mimesis, se configure un espacio de libertad.
Si me encuentro siendo otro, puedo observarme
Siento que en el momento en que empiezo a hacer mi acto teatral, no hay otra dirección que tengan las miradas que no sea yo. Que cada movimiento que yo haga o que cada gesto que tenga todos lo van a comentar después o en el momento. Sin embargo, siento que todos mis compañeros y yo tenemos que hacer los movimientos sin equivocación pero, sobretodo, con ganas.
(Zaira –13 años)
el cuerpo deseante es el parte del engranaje para que la idea llegue a cumplir su cometido. No obstante, es deseante como consecuencia del compromiso social que adquiere el individuo con el grupo. Pero, además, es deseante por cuanto hay un cúmulo de energías en la perspectiva de construir y permitir que aflore una idea. Esta ha sido el punto de partida. Si ésta se logró tejer y tramar por acuerdo colectivo, se vuelve un dispositivo potente. No basta que la invitación venga de afuera, es indispensable que el reto se convierta en imaginación y éste, a su vez, en deseo. Deseo pulsional, deseo que potencia la idea.
Es preciso que una pregunta atraviese todas las intencionalidad. Este se constituye en la tensión y en la expectativa de la pieza simbólica que vaya a resultar. En consecuencia los cuerpos están en potencia para expresar o no. Su potencialidad está marcada por salir de los territorios conocidos, cuando se dice conocidos es por lo cotidianos, para adentrarse en los vericuetos dela incertidumbre, en los fragores de la improvisación, en los desequilibrios para decir, en la fiesta de dejar de ser cuerpo individual para convertirse en cuerpo colectivo. En carne deseante, en carne pensante, en carne expresiva: en idea.
Una primera semblanza del cuerpo como signo determinista está, en por lo menos, que se aborde la extracotidianidad y que haya “atrevimiento” para expresar una idea previamente acordada, sabiendo que hay ojos que lo observan. En este proceso, la idea no necesariamente puede pasar por el tamiz de la lógica, es más, si transita por los caminos de la intuición, es posible que llegue a puertos desconocidos.
Un cuerpo en potencia está dado por la convocatoria de fuerzas, tensiones, intensidades, energías. Si se disponen algunas condiciones alrededor del problema , es posible que el cuerpo no sólo si arriesgue en lo extracotidiano sino que llegue a una alegría convulsiva de su propia desinhibición y, por lo tanto se adentre en lo fragores de la expresión libertaria.
En la escena me percibo intranquila y con muchos nervios, en cada momento pienso en el movimiento que sigue y hago el deber para hacerlo perfectamente. Me siento parte de un grupo que necesita de mi y que, a sí mismo, que yo necesito de ellos. Tengo solamente una pregunta: ¿siempre me voy a sentir tan nerviosa sin yo quererlo?
Si se producen los movimientos de guerrero, las imágenes corporales pueden suscitar la idea de sequedad, de movimientos estratégicamente trazados; si estos se mezclan con aquellos movimientos que se dan cuando el viento golpea el trigo, hay suavidad, movimientos casi involuntarios, maleables, . Son dispositivos que desde afuera se convierten en influjos para que las fuerzas se replieguen en acciones y reacciones. Este bien puede ser el camino para que el cuerpo salga de se cuerpos organizados. Tal vez cuerpos que se quieran escapar a través de un grito.
Bien puede la desnudez de un pie o el vestido, ser desafiante para un orden convencional y uniformado. Hacia adentro el juego convoca otro tipo de relaciones en donde el cuerpo se libera de la atadura del uniforme. Adentro el juego y sus reglas de mimesis convocan otro tipo de relación con el vestido. Lo que se ve y lo que no deja ver el vestido mundo uniformado de afuera de la puerta. Adentro no nos preocupa, por el puede hacer retornar una mirada de la inocencia, que se sustrae de la “obscenidad” del mismo estado de inocencia, el consumo que la sociedad poscapitalista le ha acostumbrado al cuerpo. ¿como sustraerse de ese enajenamiento de las miradas lúbricas y suspicaces para encontrar en la desnudez una mirada serena y sabia?
El contrincante, el enemigo está todo el tiempo frente a mí, sea que lo imagine, o lo encarne a través de quien dirige la escena, o este allí respirándome en la oreja y escrutándome con su mirada “voyeurista”. Es el quien juzga mis equivocaciones o mis aciertos. Se coloca allí como un Dios que contempla mi ritual. Con ese enemigo me bato para seducirlo con dos armas: la aplicación y el saber. Sólo, ante los rivales con los cuales nos tenemos que batir la aplicación y el saber nos pueden dar ventaja”[7].
Siento que en el momento en que empiezo a hacer mi acto teatral, no hay otra dirección que tengan las miradas que no sea yo. Que cada movimiento que yo haga o que cada gesto que tenga todos lo van a comentar después o en el momento.
(Anny 13 años)
El saber se evidencia en la autenticidad de lo que represento. Pese a, en ocasiones, he tenido que sentir forzamientos para hacer verosímil mi mentira. Una mentira que tiene que ser real. Si la tasa de este hallazgo es auténtica, entonces iniciará mi camino de seducción del espectador. Sólo así puedo adentrar a quien ha venido a verme, en el laberinto del mundo ficcional que proponemos. Convencionalmente la antorcha que le entrego para que me acompañe por la oscuridad del mudo de ficciones y encuentros inimaginados: es el personaje, quien me ha hecho presa y con el cual mis ideas, mis movimientos, mis músculos, mis tensiones, mis propósitos lo conducirán por el espacio del ritual y de la magia: sea del juego escénico, sea del paisaje de una historia, sea a través de mis convulsiones y el chirridos de cajas metálicas. Allí se evidenciará el límite de mis hallazgos y de mi ruptura con las convenciones.
Toda mi vida fui y soy muy baja de estatura y aunque por muchos años no me quise aceptar, ahora sé que si soy así es por algo. He comprendido que cada uno es diferente y que todos tenemos una forma física que Dios nos dio. Por otro lado, cuando era mucho más pequeña, era gorda y a medida que pasaba el tiempo fui viendo cómo bajaba mi grasa corporal, entonces me sentí mejor y estoy muy feliz. Con esto confirmo que sí, quisiera tener el modelo Barbie en mí, en mi cuerpo, en mi vida.
(Zaira- 13 años)
4.1 El contexto de la provocación.
Si la modernidad ha hecho crisis y con ella todas sus ilusiones e instituciones. Aquellos parajes de cucañas y utopías no están cerca. La libertad del hombre, el papel de la ciencia y del conocimiento, su economía se han ido al traste. Sólo heredamos recalentamiento global producto de un mundo que se dedicó a la usura y ala carrera desbocada por la explotación de sus recursos naturales, incluido el hombre..
El proyecto humano naufragó dejándonos múltiples preguntas que conducen, inexorablemente, a la angustia. Y con esto, la escuela también hizo aguas. La escuela, como tal, se constituye en un espacio de sujeción, en un aparato de captura que ayuda a crear cuerpos correccionales. Desde los manuales de convivencia, desde los ritos cotidianos, desde la disposición de los cuerpos en el aula, desde los roles que se determinan hay una preocupación mayúscula por el control. Hay una relación poder-cuerpo. La noción clásica de poder, la de corte restrictivo, represivo, que puede leerse según la cadena discurso-censura-depuración-control, da paso a una nueva relación entre saber y poder. Se dejará atrás la pena y el castigo de la paidotriba por la invitación-seducción- hacia la compulsión por el autocuidado corporal, entregada a dietas, al “autocuidado” . Cabría también la pregunta sobre cuáles técnicas , en el terrenos de la escuela de hoy, son más explícita o implícitamente intencionales en la constitución del sujeto: si las de dominación (poder) o las técnicas discursivas (saber). En esta circunstancias , en la sociedad “La cadena control-represión es desplazada por la del control-estimulación (Foucault, M. 1992b: 105). Lo cotidiano comienza a cargarse de mensajes cuyo blanco es el cuerpo y la invitación –sino la imposición- a trabajar sobre el propio cuerpo que llega a convertirse en los últimos años en la invitación publicitaria y cultural de “moldea tu propio cuerpo”, a imagen y semejanza de las necesidades de la sociedad que requiere consumidores.
De esta manera , y replicando lo que la sociedad preconiza, la escuela hace uso de una serie de dispositivos en donde los saberes y los individuos replican la micropolítica de la relación poder-saber: el uniforme, las maneras de disponer los cuerpos en el aula para “recibir” los saberes, las disposiciones éticas y jurídicas, etc... Además, por otro lado, las maneras de abordar el conocimiento no siempre tienen en cuenta la experiencia como aquella manera de ser sensible frente al saber en tanto existencial y totalmente la persona “vive” un saber. Prevalecen las formas de trasmisión en donde todo se dirige a la disposición intelectual de la mente para “conocer”. No se aborda el cuerpo sujeto como el eje vital y potencial del ser humano y con el cual percibe, siente , actúa y expresa el mundo.
“muchas veces , cuando las personas nacen y hasta sus mentes lo toleran (dependiendo de la situación: si hay mucha presión de los medios o no , de familia, de amigos), las personas se aceptan como son , pero cuando el cuerpo termina de crecer es como el fin de la aceptación. Muchos optan por operarse y, generalmente, es para parecerse más a los personajes de la televisión o el cine; o sea, no hay una personalidad propia, lo hacen todo por encajar.
(zaira 13 años)
El espacio escolar es un espacio monoproxémico, que favorece relaciones unidireccionales y dependientes. Así se dispongan los puestos de otra manera, los mismos estudiantes, terminan por ubicarlos de la manera convencional. Por otro lado, la disposición de los tiempos con sus horarios y la regularización de los descansos los constituyen en los cancerberos de una orden que replica la sirena de las fábricas[8] . En el espacio escolar, y en la equina y en la familia y en los mass media el individuo está capturado por espacios de sujeción, alineación, manipulación, constreñimiento, máquina del deseo, desaparición y que está formado, moldeado y sujetado de acuerdo a la cultura y religión.
Cada uno porta un cuerpo que el afuera condiciona por normas de conducta, reguladas por la convencionalidad, las presiones sociales. Sin embargo, en los espacios curriculares de la escuela hay disposiciones para adiestrar, para mecanizar o para forzar “ortopédicamente” el cuerpo en una serie de disposiciones que, se supone, garantizan la atención, la escucha y, por lo tanto, la comprensión de los conocimientos. En la cotidianidad de la escuela, se ha privilegiado el trabajo intelectual que requiere del aquietamiento del cuerpo.
En consecuencia, existen políticas culturales y educativas que terminan por domesticar el cuerpo y encarcelarlo. El cuerpo es un territorio político. El espacio escolar replica una de sus políticas: imitar el “modelo Barbie” o el “modelo Kent” pregonado por los mass media. De otro lado, éste se encubre bajo fórmulas morales y conceptos de decencia que han provocado una negación de sí mismo: desde pequeños se enseña a tener tabúes sobre la sexualidad, por ejemplo. Además, a la mujer, histórica y culturalmente, se le constituye como un objeto sexual, una máquina de labores domésticas o un adorno de la moda.
[1] SERRES MICHEL. Los cinco sentidos. Ciencia, poesía y filosofía del cuerpo. Ed Taurus 2.003
[2] VICTOR Lowenfeld- W Lambert Brittain. Desarrollo de la Capacidad Creadora. Ed Kapelusz
[3] READ, Herbert. Educación por el arte. Ed Paidos P 35
[4] VIGOSKII L.S La imaginación y el arte en la infancia. Ed ARIAL
[5] CALLOIS Roger, las máscaras y los hombres.
[6] FOUCAULT M, Hermenéutica del Sujeto. Fondo de Cultura Económica . Buenos Aires . 2.000. PG 29
[7] PLATON, Alcibíades o la Naturaleza Humana. Editorial LIBSA, Madrid. 2.001
[8] Existen políticas culturales que terminan por domesticar el cuerpo y encarcelarlo: para tal efecto podríamos apelar a los ejemplos más cercanos en la escuela como el de los cuerpos uniformados, la disposición espacial y de sujeción en las aulas de clase, la concepción de una escuela encerrada, etc., la réplica de la escuela como lugar de adiestramiento, la disposición para algunos rituales que la asemejan al cuartel o al sitio de instrucción: las izadas de bandera, la formación antes de entrar a las clase, el trabajo espartano de las clases de educación física, etc... De igual forma
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Fredy Oswaldo Gonzalez
In:
cuerpo, contexto y expresión
CUERPO, CONTEXTO Y COMUNICACIÓN
RONALD RAMIREZ
ANGE PAOLA DIAZ PINEDA
ANGE PAOLA DIAZ PINEDA
UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL
LIC. ARTES ESCENICAS
IX SEMESTRE
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
CUERPO, CONTEXTO Y COMUNICACIÓN
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
LIC. ARTES ESCENICAS
IX SEMESTRE
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
CUERPO, CONTEXTO Y COMUNICACIÓN
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
Durante el desarrollo de este artículo abordaremos algunos planteamientos alrededor del cuerpo: concepción del cuerpo de los jóvenes en el aula y en la cotidianidad, el cuerpo y la imagen, y la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano. Por otro lado, tendremos como campo de reflexión el lenguaje teatral, campo en el que nos desempañamos profesionalmente. Es decir, abarcaremos los planteamientos desde la puesta en escena, con elementos que componen el teatro (vestuario, maquillaje, partituras corporales, música entre otros). La experiencia de la práctica con los jóvenes de la Escuela Normal Superior Distrital Maria Montessori, nos lleva a poner en juego estos planteamientos para construir un acercamiento a lo que puede ser el aporte de un proceso teatral al cuerpo como herramienta comunicativa.
Cada individuo tiene una concepción de cuerpo diferente, ya que es influenciado por la cultura (creencias, signos, símbolos, lenguajes, costumbres, etc.) y de lo que se construye el ser humano en los distintos contextos donde se desempeña como la escuela, la familia, la calle…
Nuestro punto de partida es el cuerpo, en este sentido es necesario que el estudiante tenga una autoconciencia[1] corporal, como algo fundamental para la interacción social, una comunicación con el entorno.
En la vida cotidiana, la concepción de cuerpo[2] se ve sujeta a los distintos contextos: a la educación que cada individuo adquiere, a la moda, al trabajo, a la sociedad; y Por esto encontramos distintos cuerpos, distintas posturas, por que no hay un cuerpo correcto. La variedad es la característica del ser humano, por lo tanto no existe una neutralidad. El hombre se forma a través de un proceso de imitación del mundo que lo rodea y recrea en su cuerpo las manifestaciones de la vida donde participara para aprehender y apropiar la vida. Al tener este proceso el individuo resignifica los gestos y los movimientos que va aprendiendo, por que cada cuerpo tiene su propia forma de entender y de expresar. (Lecoq, 1993)[3].
Pensar en los cuerpos en un aula es pensar en la comunicación que allí se establece. La relación que debe surgir entre los cuerpos involucrados en un proceso experiencial, está delimitada por factores variables de distintos órdenes (contexto socio-cultural).Teatralmente, la conciencia corporal es fundamental, puesto que es la herramienta central para la comunicación entre actores, actor - publico y publico – actor; como dice Peter Brook en su libro “El espacio vació”: “Puedo tomar cualquier espacio vació y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”[4].
Cuando hablamos de un proceso de formación en teatro, no podemos pasar por alto conceptos como: interacción, comunicación y cuerpo (sentidos, emociones, sensaciones, recuerdos, presente y futuro del individuo). Cuando se plantea el teatro como una más de las áreas que conforman un programa curricular, tenemos en claro que no vamos a formar artistas; al contrario, es plantear el teatro como un “provocador” de ideas, sensaciones, imágenes, espacios de interacción y aprendizaje distintos a los ofrecidos en la institución educativa etc.
Desde el cuerpo y la imagen, pretendemos poner al cuerpo en un proceso de autoreconocimiendo e indagación, en el que entienda las dinámicas de movimiento de su cuerpo, así como la influencia de los sentidos en el mismo; la imagen es una efectiva herramienta de aprendizaje experiencial individual y colectiva, ya que el trabajo grupal es fundamental para este proceso. En este proceso de aprendizaje se recurre a la memoria física, que consiste en lo aprendido por imitación, dando un nuevo significado según la situación o el lugar.
La comunicación con el entorno desde el cuerpo, se ha ido perdiendo por muchos factores. Cuando la era industria se expande por el mundo, se utiliza el cuerpo como una fuerza de trabajo, una herramienta más de toda la estructura. Los medios de comunicación son otro factor que influye y altera el ritmo de vida de la sociedad, la interacción de los seres, transformando sus costumbres y apropiándose de elementos y códigos de otras culturas, generando otro tipo de proxemia, trayendo una serie de consecuencias individuales y sociales como el sedentarismo, que se da por el Internet, la televisión digital, el teléfono celular, la realidad virtual etc., que le permiten al ser humano suplir la mayor parte de sus necesidades sin salir de casa. La homogenización de la sociedad se da por el modelo de ser humano que venden los medios de comunicación (Peinados, posturas, jergas, estética corporal, estereotipos de comportamiento etc.). El desempleo abunda, ya que las máquinas y las computadoras han desplazado la mano de obra del hombre, generando un desarrollo tecnológico y económico, pero también una situación socio-económica critica.
La tecnología tiene sistemas tan avanzados de comunicación que suplantan la emoción, la sensación y la reacción (E-mail, MSM, Facebook, hi5 etc.), que únicamente se podían dar en la interacción de cuerpo presente, ahora la tecnología ha dado un nuevo método de interacción de persona a persona, por medio de cámaras Web, audífonos y micrófonos. Las relaciones de amistad se han amplificado por medio de la Internet, un sistema que en nuestro tiempo es fácil y de rápido acceso, se a convertido en una necesidad; paginas como Facebook dan la posibilidad de tener una gran cantidad de personas como amigos virtuales, y se llama amigo virtual, es por que cuando se encuentran personalmente no existe una relación igual a la que se genera por el Chat. Estos sistemas de amistad generan tales lazos afectivos que existen relaciones de pareja por Internet, personas que se casan por Internet etc. La pornografía en Internet es un gran ejemplo de la suplantación que esta desarrollando la tecnología a la proxemia cuerpo a cuerpo, pasando hacer una pantalla el motivador de emociones, sensaciones, relaciones, experiencias etc.
En Grecia y Roma el Teatro era el sistema de comunicación más completo y eficaz de la época; no obstante el teatro es relegado de esa posición por el desarrollo, a través del tiempo, de los medios masivos de comunicación, pero aun que el desarrollo sea impresionante, aun no existe un sistema de comunicación que ponga directamente en contacto al emisor y al receptor sin ningún aparato o instrumento, además es uno de los lenguajes artísticos que tiene el cuerpo como algo primordial, ya que es el instrumento central para la comunicación, para la interacción con el publico, con el compañero en escena y con todos aquellos que están detrás del trabajo y oficio de la representación teatral.
Podemos afirmar que el teatro permite un contacto íntimo entre espectador y actores, ya que se perciben los sonidos las visiones, los olores, lo gemidos, las palpitaciones de quienes comunican y representan la obra.
El cuerpo como elemento fundamental de la comunicación en el teatro se da desde los primeros años de la infancia, en el juego donde el niño se divierte imitando, representando su personaje favorito, todos y cada uno de los objetos que ve, y donde comunica a los que lo rodean quizás un gusto o un deseo por lo limitado, por que hay una búsqueda de superar o acabar con algo o alguien que lo molesta, ya sea su casa o en la escuela. (Vigotsky, 1934)[5].
Entendiendo todo lo anterior como un proceso de reflexión nuestro, quisimos fisicalizar esto en nuestra práctica pedagógica en el colegio Maria Montessori con el curso 904. Creemos que el teatro se entiende y se aprehende en un proceso, en el que el estudiante se observa, se cuestiona se evalúa, transforma hábitos de y con su entorno social, por lo tanto, acompañados y asesorados por el profesor Fredy Gonzáles y por los estudiantes del curso, trabajamos durante cuatro meses la influencia de las nuevas tecnologías en el ser humano, proceso en el que desarrollamos algunas sesiones de reconocimiento y redescubrimiento corporal con los estudiantes, en el que veíamos el cuerpo como una herramienta expresiva, comunicativa, claro esta, vinculando varios ejercicios de estimulación de los sentidos; durante esta etapa hablamos de lo importante que es nuestro cuerpo y la interacción con el otro, viéndolo desde la cotidianidad y el oficio teatral. Involucramos poco a poco la propuesta de trabajo, contando con las partituras físicas creadas por los estudiantes; cada vez las propuestas fueron creciendo hasta tener tres grupos que evidenciaron su posición frente a los contenidos, por medio de un ejercicio escénico donde prima el cuerpo para comunicar.
Durante el proceso los estudiantes transformaron varios hábitos corporales, reflexionaron y se replantearon su concepción de cuerpo, desarrollaron un sentido de pertenencia hacia su propio trabajo y entendieron las dinámicas del trabajo en grupo, así lo manifestaron en el ultimo ensayo general; antes de empezar el ensayo quisimos que ellos nos evaluaran, pues son ellos quienes hicieron posible que nuestra propuesta se fisicalizara[6].
Pensamos que el trabajo con los estudiantes del colegio Maria Montessori nos ayudo a nuestro crecimiento como personas y como docentes, aprehendimos que el docente antes que enseñar algo debe estar abierto al conocimiento que trae consigo el estudiante, para que se construya un conocimiento mutuo y no sea un bombardeo de información; pensamos que el teatro en la escuela es un espacio de auto-reconocimiento, de relación, de evidenciamiento de sí, de transformación personal y colectiva etc. Que muchas veces la escuela no tiene en cuenta para la formación de sujetos.
[1] Autoconciencia por el movimiento, Moshe Feldenkrais. “Al autoconocimiento no se llaga sin considerársele esfuerzo y que incluso puede interferir en la relación de acciones. el pensamiento y el intelecto que sabe son enemigos de la acción automática, habitual. este hecho es ilustrado por la vieja historia del ciempiés que, interrogado por el orden en que movía sus piernas, ya no supo como caminar”.
[2] Revista Mascara, Abril/Julio de 1993, Pág. 44. “El cuerpo es el reflejo de la sociedad del medio y de la época”.
[3] Lecoq Jacques, (2003 – 2004) “El cuerpo poético” Alba Editorial, España, 235 Pág.
[4] Brook Peter, (1994) “La puerta abierta”, Alba Editorial, España, Página 13 de 139
[5] La imaginación y el arte en la infancia, Vigotsky 1934, Cáp. VII, El arte teatral en la edad escolar.
[6] Jessica Hernández Bustos – estudiante 904 – “Aprendí a utilizar mi cuerpo para comunicar lo que con las palabras no puedo en algunos espacios, el teatro me ayudo a identificar que mi cuerpo tiene posibilidades de movimiento infinitas, la convivencia con el curso fue mejor en las clases de teatro”.
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